5 cualidades para ser un buen publicista

¿El publicista: nace o se hace?

En muchos estudios se ha afirmado que una persona creativa ya nace de esa forma y es imposible cambiarla. Por otro lado, también, se ha dicho que la creatividad se puede cultivar y moldear. A este punto, ¿con que nos quedamos?
Personalmente pensamos que todos tenemos creatividad, por lo tanto, todos tenemos capacidad inventiva y resolutiva. La diferencia está en el desarrollo de esta parte del cerebro.

Las cualidades, que seguramente posee cualquier persona, sumergida en el mundo publicitario son:

1. Habilidades comunicativas

El primer punto es la claridad de la comunicación. Hay que saber decir todo lo necesario sin rodeos de palabras y sin preámbulos distendidos. Los empleados y los clientes agradecerán esta cualidad de resumir conceptos.

Si no puedes explicarlo de manera sencilla, no lo has entendido lo suficientemente bien. [Albert Einstein]

Utiliza las palabras necesarias para exponer lo que necesitas y no uses palabras inútiles de maquillaje.

2. Persona activa

Un buen publicista es una persona muy activa, con un correcto grado de impaciencia y continuos cambios. Es necesario poner en marcha proyectos, planes, acciones, … Por lo tanto, no puedes quedarte sentado a esperar que las cosas sucedan.
Sal ahí fuera y consigue todo lo que te propongas!



3. Práctico y resolutivo

El publicista es una persona que ve el mundo de otra forma. Donde hay problemas, él encuentra soluciones y oportunidades.
Resuelve cada desafío con entusiasmo y energía. Sé práctico para las tareas y resuelvo cada pequeña crisis con la mejor aptitud posible.

4. La curiosidad

Hay que ser curioso para no quedarse con lo que uno ya sabe. Hay que descubrir, estudiar, investigar…

Juzga a una persona por sus preguntas más que por sus respuestas. [Voltaire]

Ser curioso, es sinónimo de emprendedor. Cada vez que intentas aprender más sobre un argumento, seguramente harán un paso así a delante para tu crecimiento personal y profesional. La curiosidad te empujará a ir en direcciones inesperadas, y es ahí donde encontrarás tus respuestas.

5. El atrevimiento

Similar a la curiosidad es el atrevimiento. En este caso, tendrás que ir así a direcciones que aparentemente parecen arriesgadas. Tu deberás tomar esos riesgos y lanzarte a la piscina para obtener los resultados que nadie se espera. Ser publicista no es fácil, y siempre hay un porcentaje de riesgo, sobre un diseño, una campaña o un proyecto entero.
Aprende a lidiar con tu temperamento, relájate y sigue así a delante!



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